lunes, 7 de enero de 2013

La conquista militar romana de Hispania



Roma, luchando contra Cartago por el control del Mediterráneo durante la Segunda Guerra Púnica, llega a la Península.

Hispania y la conquista romana

- 218 a.C.: los generales romanos Cneo y Publio Escipión desembarcan en el puerto de Ampurias 


Los generales Cneo y Publio Escipión desembarcan en el 218 a.C. en el puerto de Ampurias e inician la lucha contra las bases cartaginesas del litoral mediterráneo. Inicialmente, los romanos consiguen apoderarse de Tarragona pero fracasan en su intento de desalojo de las bases cartaginesas.

- 210 - 270 a.C.: conquista de Cartagena, control del valle del Guadalquivir y dominación de las bases cartaginesas mediterráneas


Entre los años 210 y 270 a.C. el general Publio Cornelio Escipión consigue conquistar Cartagena, controlar el valle del Guadalquivir y dominar las bases cartaginesas mediterráneas.

- 194 a.C.: Catón conquista el valle del Ebro y Sempronio Graco penetra hacia la meseta


El cónsul Catón conquistó el valle del Ebro y Sempronio Graco penetró hacia la meseta (hacia 194 a.C.).

- 139 a.C.: tras una gran resistencia, Viriato es asesinado y acaba la resistencia hispana


Al penetrar hacia el interior los romanos se encuentran con una fuerte resistencia por parte de las poblaciones autóctonas. Los llamados lusitanos, capitaneados por un valeroso cabecilla, Viriato, lograron poner en jaque a las legiones romanas durante mucho tiempo gracias a un eficaz sistema de guerra de guerrillas. Sólo la traición, que permitió el asesinato de Viriato en el año 139 a.C., acabó con la resistencia hispana.

- 133 a.C.: conquista romana de Numancia


Otros grupos de pobladores celtiberos (arévacos) dieron un ejemplo memorable de valor en su lucha contra los romanos. La ciudad arévaca de Numancia resistió heroicamente negándose a rendirse y siendo arrasada en el año 133 a.C. por Escipión Emiliano.

- Las luchas internas en Roma y su influencia en la Península


Cuando el dominio militar romano parecía ir hacia su culminación los avatares de las luchas internas en la metrópoli, es decir en Roma, tuvieron una fuerte influencia en la Península. Las guerras civiles que se produjeron durante la agonía de la República Romana, propiciaron la existencia de enfrentamientos entre rivales romanos en los que Hispania se vio involucrada. Julio César, cuando se enfrentó a Pompeyo, por ejemplo, utilizó el territorio Peninsular como base militar.

- 29 a 19 a.C.: el norte de la Península es conquistada


El norte de la Península se conquista a finales del siglo I a.C. (29 a 19 a.C.), ya bajo los auspicios del emperador Octavio Augusto que incluso participa inicialmente en la campaña contra los pueblos celtas (galaicos, cántabros, astures) que ocupan la zona cantábrica.

- 19 a 18 a.C.: últimos golpes a la resistencia local por Agripa


Hacia el año 19-18 a.C. el general Agripa da los últimos golpes a la resistencia local aunque desdeña la ocupación de algunas zonas de difícil acceso.

- Hispania romana


A todos los efectos la península Ibérica se ha convertido en la Hispania romana, tras dos siglos que los romanos mantuvieron de lucha encarnizada contra los pobladores de la península Ibérica. Celtas, celtiberos, iberos, que ocupaban los distintos territorios peninsulares de un modo difícil de precisar con exactitud, ofrecieron una característica común: la fiereza y valor con las que se oponían a los conquistadores. Los cartagineses Asdrúbal, Amílcar Barca y Aníbal supieron de las dificultades que entrañaba la confrontación bélica con los habitantes de la Península, y los usaron siempre que pudieron como aliados o como tropas mercenarias. Es curioso que, después de la conquista militar, se produjera un proceso de absorción de "lo romano" por parte de los pobladores de la península Ibérica, que fue casi absoluto.