martes, 24 de mayo de 2016

Otras sucesiones por causa de muerte en Derecho romano

Analizamos otras sucesiones por causa de muerte en el Derecho de la antigua Roma, a saber: bienes vacantes y erepticium.

Sucesiones y Derecho de la antigua Roma


- Bienes vacantes


Si el difunto no deja herederos, sus bienes vacantes pasan regularmente al Fisco, quien entra en universum ius defuncti como si fuese heredero, y, por tanto, le sucede en todos sus derechos y obligaciones. Pero el si Fisco deja transcurrir un cuadrienio sin apropiarse los bienes vacantes, los poseedores de éstos no pueden ser convenidos por aquél por la petición de la herencia. Hay, además, otras entidades que en ciertos casos son preferidas al Fisco.

lunes, 23 de mayo de 2016

La posesión en Derecho romano (II): "usus" y "possessio"

El concepto de usus, más amplio que el de possessio, al que precede, significa originariamente ejercicio de hecho de un poder sobre una cosa o sobre una persona que obedece a la ley de otra manus. Tal ejercicio, de varia suerte y medida, puede llevar a la adquisición del poder mismo: poder de plena disposición –propiedad–; poder de usar –servidumbre–; poder sobre la mujer; potestad de heredero. Por el usus se adquieren todas esas facultades, que se integran en la manus. Tal es la usucapio. Se adquieren también un solo negocio: la mancipatio.

Toscana y Derecho romano

El usus de las XII Tablas se muestra escindido, durante la época clásica, en possidere y uti: possidere se refiere a las cosas corporales; uti, al ejercicio de los derechos. Las servidumbres no son ahora susceptibles de usucapión (1), porque son cosas incorporales: servitutes... incorporales sunt et ideo usu non capiuntur. La usucapio pro herede se configura como usucapión de las cosas hereditarias, y no de la herencia misma. La adquisición de la manus sobre la mujer por su ejercicio durante un año desaparece completamente antes de la época de Gayo (2).

domingo, 22 de mayo de 2016

De las donaciones por causa de muerte en Derecho romano

La donación por causa de muerte es aquella cuya eficacia se subordina a la muerte del donante. Por regla general se hace con ocasión de un peligro inminente para la vida del donante, circunstancia que no es, sin embargo, esencial; y en todo caso se extinguen si el donatario premuere al donante. Si se hizo en vista de un peligro determinado de muerte, la donación se extingue también si el donante escapa de aquel peligro. Por regla general el donante puede revocar a su arbitrio las donaciones.

Donaciones por causa de muerte y Derecho romano

La donación por causa de muerte se hace del mismo modo que la donación entre vivos, pero si su valor no excede de 500 sueldos, el codicilo hace las veces de la insinuación.

sábado, 21 de mayo de 2016

La posesión en Derecho romano (I): posesión y propiedad

Possessio es, en el Derecho de la antigua Roma, el señorío o dominación de hecho sobre una cosa.

Posesion, propiedad y Derecho romano

- Diferencia entre posesión y propiedad


Entre posesión y propiedad media la diferencia que corre entre el hecho y el derecho. De ahí las advertencias de los juristas: separata esse debet possessio a proprietate; nihil commune habet proprietas cum possessione; nec possessio et proprietas misceri debent. Cabalmente, el proceso posesorio excluye las excepciones "petitorias", esto es, las fundadas en el derecho a poseer; la posesión no se transmite a los herederos nisi naturaliter comprehensa; el postliminio reversus no recupera la posesión, porque plurimum facti habet; el cónyuge donatario posee, aunque la donación sea nula, porque res facti iure civili infirmari non potest; el pupilo puede comenzar a poseer sin la auctoritas tutoris, ya que la posesión rem facti, non iuris esse.

viernes, 20 de mayo de 2016

De los fideicomisos universales en Derecho romano (IV): Derechos y obligaciones del heredero fiduciario

Analizamos los diferentes derechos y obligaciones del heredero fiduciario en el Derecho de la antigua Roma.

Heredero fiduciario y Derecho romano

- Obligaciones del fiduciario que acepta la herencia


El heredero fiduciario tiene la obligación de restituir toda o parte de la herencia, lo cual puede hacer mediante la entrega efectiva de los bienes hereditarios, o ficticiamente por medio de una declaración verbal o escrita en que manifieste la intención de restituir. Semejante declaración basta para que el fideicomisario pueda intentar las acciones que le competen después de la restitución; y le transfiere también la propiedad de los bienes hereditarios, aun antes de que el fideicomisario haya tomado posesión de los mismos. El fiduciario responde del dolo y de la culpa lata, y si sólo restituye en parte, responde también de la diligencia en concreto. Cuando incurre en mora debe resarcir los daños de toda clase. Las enajenaciones que el heredero fiduciario hiciere de los bienes hereditarios, son nulas, excepto cuando para ello haya sido autorizado por el testador o por el fideicomisario, o las haya realizado para satisfacer deudas hereditarias. Si el fideicomiso está limitado únicamente a lo que reste de la herencia a la muerte del fiduciario, éste tiene facultad de enajenar hasta tres cuartas partes de la herencia fideicomitida.