lunes, 9 de julio de 2018

El Coliseo o Anfiteatro Flavio

Hacia el siglo I a.C. se creó en Roma un edificio para albergar las luchas de gladiadores, el anfiteatro, que se construyó en todas las ciudades del Imperio romano. El Anfiteatro Flavio, o Coliseo, fue el mayor de todos ellos y uno de los más grandes construidos en la Antigüedad.

Coliseo e historia de Roma
Vista exterior del Anfiteatro Flavio, conocido como Coliseo, en Roma.

- Construcción y estrutura del Coliseo


+ El origen de los anfiteatros


Hasta época de Julio César, las luchas de gladiadores y similares se celebraban en los circos o en estructuras desmontables construidas al efecto. Fue Curión el Joven, hacia el 52 a.C., a quien se atribuye la idea de hacer construir dos teatros de madera de igual tamaño, adosados por los vértices de sus curvas y montados sobre sendos ejes. Estas estructuras podían girar sobre dichos ejes y quedar unidas frente por frente, de forma que los dos hemiciclos formaran un inmenso óvalo, ya que se podían retirar los tabiques de los escenarios de los dos teatros para formar una única arena. En época de Augusto, se levantó el primer "doble teatro" de piedra de Roma: fue erigido al sur del Campo de Marte, en el 29 a.C. por Cayo Estatilio Tauro. Cuando quedó destruido en el 64 d.C. por un incendio se levantó el Coliseo, o anfiteatro Flavio para sustituirlo.

domingo, 8 de julio de 2018

Marco Tulio Cicerón

En la base cultural de Occidente se encuentra en lugar destacado la obra de Cicerón. La influencia de sus tratados, su estilo oratorio y su elegante prosa se remontan al siglo IV.

Marco Tulio Ciceron y la historia de Roma

El orador, filósofo, político y escritor romano nació en la localidad de Arpino, el 3 de enero del año 106 a.C. Su familia, culta y acomodada, le proporcionó una educación en Roma. Cicerón estudió con célebres maestros griegos y latinos y al concluir su formación en Derecho manifestó su notable talento en los primeros procesos que se le encomendaron. Su gran triunfo llegó en el año 80 con la defensa de Sexto Roscio Amerino, acusado de parricidio: Cicerón demostró que se trataba de una trama urdida por partidarios del dictador Sila. Para evitar consecuencias negativas derivadas de este caso penal, Cicerón se alejó de Roma por un tiempo (entre los años 79 y 77) para completar su formación, especialmente en el ámbito de la filosofía y la retórica. Viajó por Grecia y Asia Menor, y en Rodas conoció los postulados de la Escuela rodia, que transformaron su estilo oratorio, hasta entonces vehemente, en otro caracterizado por la contención, la prudencia y el buen gusto.

jueves, 5 de julio de 2018

Augusto

Gobernante enérgico y eficaz, Augusto fue el verdadero fundador del Imperio romano, aunque nunca adoptó el título real, sino que mantuvo la ficción republicana. Durante su mandato, el ámbito mediterráneo vivió una etapa de tranquilidad y prosperidad, la denominada Pax romana, auténtica edad dorada de esta civilización.

Augusto y la historia de Roma

- La juventud de Octavio y el triunvirato ya como Cayo Julio César Octaviano


Cayo Octavio, nacido el 23 de septiembre del 63 a.C. en Roma, era hijo de un pretor y de Atia, sobrina de César, quien impulsó los comienzos de la carrera política del joven Octavio. Recibió la noticia de la muerte del dictador (44 a.C.) mientras completaba su formación en Apolonia. Vuelto a Italia, descubrió que César le había adoptado y nombrado su principal heredero, y acudió a Roma, donde tuvo que hacer frente a las intrigas de los senadores. Cicerón trató de utilizarle y Marco Antonio, sucesor político de aquél, de arrebatarle su herencia. Octavio adoptó el nombre de Cayo Julio César Octaviano y, maniobrando hábilmente, logró ganarse la confianza del Senado (convencido por Cicerón) y la estima de los soldados de César; obtuvo así su nombramiento como senador y como cónsul (43) y consiguió expulsar a Marco Antonio de Italia. No obstante, ese mismo año alcanzó un acuerdo con éste, y con Lépido, otro de los antiguos partidarios de César, para formar un segundo triunvirato de dictadores –el primero fue el constituido por Pompeyo, César y Craso–, repartiéndose el poder. Los triunviros decretaron la divinidad de César, lo que convirtió a Octaviano en hijo de un dios, y se dedicaron a perseguir y eliminar a los enemigos de César, entre ellos Cicerón; Bruto y Casio, los asesinos, fueron derrotados en Filipos (42).

miércoles, 4 de julio de 2018

Libro II de las Instituciones de Justiniano (XII): donaciones inter vivos con ocasión del matrimonio

Al tratar del matrimonio expusimos las relaciones personales de los casados y sus hijos, dejando para este lugar cuanto se refiere a la parte económica.

Donaciones en el matrimonio en el Derecho romano de Justiniano


- El régimen de los bienes de las personas unidas en matrimonio y su evolución


No siempre fue uno mismo el régimen de los bienes de las personas unidas en matrimonio; creemos que deben distinguirse las tres épocas siguientes:

1.ª En los primeros siglos de Roma, el Estado permanece extraño a todos los negocios domésticos. El jefe de la familia, o en su defecto el tutor agnado, deciden si la mujer ha de constituirse o no in manu mariti cuando celebra nupcias; en el primer caso, la constitución familiar exige que el pater familias adquiera potestad sobre la mujer y sus bienes en los términos que ya sabemos; en el segundo, rigen los acuerdos que aquellas personas hayan tomado con el marido o su jefe.

domingo, 1 de julio de 2018

Cayo Julio César

Cayo Julio César, uno de los militares y estadistas más grandes de la historia, como él mismo se encargó de subrayar en sus obras literarias, sentó las bases del Imperio romano, que su ahijado Augusto habría de completar.

Estatua del Emperador Cayo Julio Cesar

- El comienzo de la carrera de César


César procedía de una de las familias más antiguas y nobles de Roma, los Julios, que se decían descendientes del mítico Eneas. Sin embargo, el hecho de que su tía Julia estuviera casada con Mario, y él mismo con Cornelia, hija de Cinna, introdujeron al joven aristócrata en el partido democrático. Esto provocó su exilio tras la victoria del dictador Sila (82 a.C.), a pesar de que su estilo de vida disipado y ostentoso no hacía prever al ambicioso y genial político en que se convirtió. Volvió a Roma tras la muerte de Sila (78), y emprendió su carrera política acusando de concusión a Cornelio Dolabella y Antonio Hibrida, antiguos partidarios de aquél (77-76). Poco después estudió oratoria en Rodas con el famoso maestro Molón (74-73). A su regreso a Roma, invirtió grandes sumas de dinero y contrajo numerosas deudas para impulsar su carrera. Craso fue su aliado y principal acreedor. Fue cuestor en el 68, senador en el 67 y edil en el 65. En este último puesto se ganó el favor de la plebe, organizando grandes juegos y realizando obras públicas en el foro. También estuvo implicado en las fracasadas conspiraciones de Craso y Catilina, pero su prudencia y habilidad le permitieron salir indemne. Incluso, desde su nuevo cargo de pontífice máximo (63), logró el perdón de los conjurados. Fue pretor en el 62, y al año siguiente le nombraron propretor en Hispania Ulterior, cargo que necesitaba para afianzar su posición. Algunas victorias militares, la fama de buen administrador y un importante botín fueron sus logros, que explotó hábilmente a su regreso a Roma (60), donde estableció con Pompeyo y Craso, sus potenciales rivales, una asociación privada (triunvirato) para repartirse el poder al margen del Senado. Al año siguiente fue nombrado cónsul, y desarrolló una importante labor legislativa, venciendo la oposición de su colega conservador Bíbulo. Dos leyes agrarias repartieron las tierras del Estado entre los veteranos de Pompeyo y el proletariado de Roma. También obligó a hacer públicas las deliberaciones del Senado, y a rendir cuentas de su actuación a los gobernadores provinciales, lo que aumentó enormemente su popularidad.