viernes, 24 de enero de 2014

La usucapión en el Derecho de la antigua ciudad de Roma



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- Un concepto romano de usucapión


Usucapión es adición del dominio por la constitución de la posesión durante el tiempo determinado en la ley.

Usucapio est adiectio dominii per continuationem possessionis temporis lege definiti.

D., 41, 3, de usurpationibus, 3 (Modestino).

Usucapion en Roma

- Finalidad de la usucapión


Parece que esto fue aceptado a fin de que no permaneciese mucho tiempo incierto el dominio de las cosas, bastante al dueño, para poder procurarse la suya, el espacio de un año o dos, plazo concedido al poseedor para la usucapión.

Quod ideo receptum videtur, ne rerum dominia diutius in incerto essent, cum sufficeret domino ad inquirendam rem suam anni aut bienni spatium, quod tempus ad usucapionem possessori tributum est.

Gayo, 2, 44.

- Adquisición mediante usucapión tanto de cosas mancipi como nec mancipi


Por la usucapión adquirimos el dominio, tanto de las cosas mancipi como de las nec mancipi. Usucapión es, pues, el logro del dominio por la continuación en la posesión durante un año o un bienio; de un año para las cosas muebles, para las inmuebles de un bienio.

Usucapione dominium adipiscimur tam mancipi rerum quam nec mancipi. Usucapio est autem dominii adeptio per continuationem possessionis anni vel bienni; rerum mobilium anni, immobilium bienni.

Ulpiano, Regl., 19, 8.

- Tiempos en la usucapión


La usucapión y la auctoritas (responsabilidad del transmitente) de un fundo es de un bienio... para las demás cosas..., la usucapión es de un año.

Usus auctoritas fundi biennium est... ceterarum rerum omnium... annuus est usus.

XII Tablas, 6, 3 (Cicerón, Top., 4, 23).

- Supuestos en los que no procede la usucapión


Pero acontece algunas veces que aun cuando alguien posea de buena fe una cosa ajena, no procede respecto a él la usucapión; por ejemplo, el que posee una cosa hurtada u obtenida por la fuerza; pues la ley de las XII Tablas prohibe que sea usucapida la cosa furtiva, y las leyes Julia y Plaucia la arrebatada por la fuerza.

Tampoco admiten usucapión los predios provinciales.

Igualmente, no podían ser usucapidas antiguamente las cosas mancipi de la mujer que estaba sometida a la tutela de los agnados, salvo que hubieran sido entregadas por ella misma con la auctoritas de su tutor; lo cual estaba contenido en la ley de las XII Tablas.

Sed aliquando etiamsi maxime quis bona fide alienam rem possedeat, non tamen illi usucapio procedit, velut si quis rem furtivam aut vi possessam possideat; nam furtivam lex XII tabularum usucapi prohibet, vi possessam lex Iulia et Plautia.

Item provincialia praedia usucapionem non recipiunt.

Item olim mulieris quae in agnatorum tutela erat, res mancipi usucapi non poterant, praeterquam si ab ipsa tutore auctore traditae essent; idque ita lege XII tabularum cautum erat.

Gayo, 2, 45-47.

- La usucapión y posesión pro herede


Por el contrario, acontece también que quien sabe que posee una cosa ajena, la usucape; por ejemplo, si alguien poseyera una cosa de una herencia en la posesión de la cual no ha entrado todavía el heredero; pues en este caso es permitido usucapir, si la cosa es susceptible de ello; esta clase de posesión y de usucapión se llama pro herede.

Y solamente en esta usucapión se ha concedido que las cosas comprendidas como suelo sean usucapidas en un año.

Rursus ex contrario accidit, ut qui sciat alienam rem se possidere, usucapiat, veluti si rem hereditariam, cuius possessionem heres nondum nactus est, aliquis possederit; nam ei concessum est usucapere, si modo ea res est, quae recipit usucapionem; quae species possessionis et usucapionis pro herede vocatur.

Et in tantum haec usucapio concessa est, ut et res quae solo continentur, anno usucapiuntur.

Gayo, 2, 52-53.

- Usucapión usureceptio y usucapión lucrativa


Así también por otras causas el que sabe que la cosa es ajena usucape; pues el que ha dado a alguien una cosa por mancipatio fiduciae causa o por in iure cessio (también fiduciae causa), si poseyere la misma cosa un año puede usucapirla, aun cuando sea inmueble. Cuya clase de usucapión es llamada usureceptio, porque lo que ya tuvimos antes lo recibimos nuevamente por la usucapión.

Mas la fiducia puede ser contraída, o con un acreedor por derecho de prenda, o con un amigo, para asegurar algo nuestro que depende de él; por lo tanto, si la fiducia ha sido contraída con un amigo, procede siempre la usucapión; si con un acreedor, en cambio, no procede en manera alguna si no se ha pagado el dinero; cuando aun no se ha pagado el dinero debido, procede solamente si el deudor no ha recibido del acreedor la cosa en arrendamiento o se la hubiera rogado en precario para que se la permitiese poseer, en cuyo caso (es decir, no dándose las dos circunstancias apuntadas) tiene lugar la usucapión lucrativa.

De la misma manera, si el pueblo romano vendiese una cosa a él empeñada o hipotecada y es poseída por el dueño, se le concede la usureceptio; pero, en este caso, para el predio se necesita un bienio de usurrepción. Esto es lo que se llama vulgarmente usureceptio por la posesión en caso de praediatura, pues quien compra al pueblo romano se llama praediator.

Adhuc etiam ex aliis causis sciens quisque rem alienam usucapit; nam qui rem alicui fiduciae causa mancipio dederit vel in iure cesserit, si eandem ipse possederit, potest usucapere, anno scilicet, soli si sit. Qua species usucapionis dicitur usureceptio, quia id, quod aliquando habuimus, recipimus per usucapionem.

Sed fiducia contrahitur aut cum creditore pignoris iure, aut cum amico, quo tutius nostrae res apud eum sint; et siquidem cum amico contracta sit fiducia, sane omni modo conpetit, nondum vero soluta ita demum conpetit, si neque conduxerit eam rem a creditore debitor, neque precario rogaverit, ut eam rem possidere liceret; quo casu lucrativa ususcapio conpetit.

Item si rem obligatam sibi populus vendiderit eamque dominus possederit, concessa est ususreceptio; sed hoc casu praedium biennio usurecipitur. Et hoc est quod vulgo dicitur ex praediatura possessionem usurecipi; nan qui mercatur a populo, praediatur appellatur.

Gayo, 2, 69-61.

- Prescripción de prolongada posesión o longi temporis praescriptio


Emperador César, Lucio Séptimo Severo Pertinax Augusto Arabico Adiabénico Pártico Máximo y el emperador Marco Aurelio Antonino Augusto a Juliana, hija de Sosteniano, por mediación de su marido Sostenis.

La prescripción de prolongada posesión (longi temporis praescriptio) para aquellos que tuvieran justo título y estuvieron en la posesión sin contradicción se establece en el número de veinte años en contra de aquellos que habitan en otra ciudad, y en el de diez años contra los que habitan en la misma.

Publicado en Alejandría, año VIII, Tubi (mes egipcio) III.

Imperator Caesar Lucius Septimus Pertinax Augustus Arabicus Adiabenicus... Parthicus Maximus et imperator Caesar Marcus Aurelius, Antoninus Augustus Iulianae Sostheniani filiae per Sosthenem maritum.

Longae possessionis praescriptio iis qui iustum titulum habuerunt et sine ulla controversia in possessione fuerunt contra eos qui in alia urbe morantur annorum viginti numero confirmatur contra eos vero qui in eadem annorum decem.

Proposita in Alexandria, anno VIII Tubi III.

Rescripto de Severo y Caracalla, Pap. Berol., B. G. U., 267 (Versión latina de Girard, Tex., págs 201 y ss).

- Acción reivindicatoria en casos especiales


Mandamos que si alguien a título de compra, o de donación, o de cualquier otro contrato hubiere poseído de buena fe durante diez o veinte años, y adquiriendo a su favor la exceptio longi temporis contra los dueños de ella o contra acreedores que alegaban una hipoteca sobre la misma, y después hubiere perdido por caso fortuito la posesión de dicha cosa, pueda tener él también a su favor la acción reivindicatoria respecto de la misma cosa. Pues esto mismo lo disponían también las leyes antiguas rectamente estudiadas.

Si quis emptionis vel donationis vel alterius cuiuscumque contractus titulo rem aliquam bona fide per decem vel viginti annos possederit, et longi temporis exceptionem contra dominos eius vel creditores hypothecam eius praetendentes sibi adquisierit, posteaque fortuito casu possessionem eius rei perdiderit, posse eum etiam actionem ad vindicandam eandem rem habere sancimus. Hoc enim et veteres leges, si quis eas recte inspexerit, sanciebant.

C., 7, 39, de praescr., triginta, 8, pr. (Justiniano).

- Usucapión en bienes en suelo itálico


Por esta razón acordamos que por la presente ley, igual que se ha hecho con la excepción anual (usucapio de muebles), se debe transformar también la usucapión respecto a los bienes en suelo itálico que son inmuebles o se consideran como tales, de manera que también respecto de ellos corran los plazos diez, o veinte, o treinta años, y de las demás excepciones, quedando absolutamente suprimidos aquellos angustiosos plazos (antiguos).

Mas como los antiguos extendían la usucapión a las cosas muebles o semovientes que habían sido enajenadas o que eran detentadas por cualquier otra causa, pero de buena fe, no sólo en conexión con el suelo de Italia, sino en todo el orbe, y la completaban con un plazo anual, también esta usucapión entendimos que debía ser reformada, de suerte que si alguien hubiera detentado de buena fe ininterrumpidamente durante tres años una cosa mueble o semoviente ajena, en cualquier territorio, itálico o provincial, la tenga en pleno derecho, como adquirida por él por la usucapión.

Ideo per praesentem legem et in Italicis solis rebus, quae inmobiles sunt vel esse intelleguntur, sicut annalem exceptionem, ita et usucapionem transformandam esse censemus, ut tantummodo et hic decem vel viginti vel triginta annorum et aliarum exceptionum tempora currant, huiusmodi angustiis penitus semotis.

Cum autem antiqui et in rebus mobilibus vel se moventibus, quae fuerant alienatae vel quocumque modo, bona fide tamen, detentae, usucapionem extendebant, non in Italico solo nexu, sed in omnem orbem terrarum, et hanc annali tempore concludebant, et eam duximus esse corrigendam, ut, si quis alienam rem mobilem seu se moventem in quacumque terra, sive Italica sive provinciali, bona fide per continuum triennium detinuerit, is firmo iure eam possideat, quasi per usucapionem ei adquisitam.

C., 7, 31, de usucap. transformanda, 1-2 (Justiniano).

- Aprovechamiento de la usucapión por el heredero del difunto


La posesión prolongada que hubiese comenzado a aprovechar al difunto se continúa también en el heredero y en el bonorum possessor, aunque éstos sepan que el predio es ajeno; pero si aquel hubiese comenzado a poseer injustamente, tal posesión no aprovecha ni al heredero ni al bonorum possessor, aunque ellos sean ignorantes. Lo cual, nuestra constitución estableció que fuera observado igualmente en las usucapiones, para que sean empalmados los tiempos (de posesión).

Diutina possessio, quae prodesse coeperat defuncto, et heredi et bonorum possessori continuatur, licet ipse sciat praedium alienum: quodsi ille initium iustum non habuit, heredi et bonorum possessori licet ignoranti possessio non prodest. Quod nostro constitutio similiter et in usucapionibus observari constituit, ut tempora continuentur.

I., 2, 6, de usucapionibus, 12.

- Rescripto de Severo y Antonino


Decidieron por rescripto el divino Severo y Antonino que también entre vendedor y comprador habían de ser sumados los tiempos.

Inter venditorem quoque et emptorem coniungi tempora divus Severus et Antoninus rescripserunt.

Eod., 13.

- Sumas de tiempo de aquellos con posesión propia


Las sumas de tiempo de posesión tienen lugar en la persona de aquellos que tienen posesión propia. Por lo demás, dicha suma no aprovecha sino al mismo que posee.

Accessionis in eorum persona locum habent, qui habent propriam possessionem: ceterum accessio nemini proficit, nisi ei qui ipse possedit.

D., 41, 2, de adquirenda v. amitt., 13, 12 (Ulpiano).

- El término usurpatio según los abogados romanos


Usurpatio es una interrupción de la posesión. Pero los abogados llaman a la usurpatio uso frecuente.

Usurpatio est usucapionis interruptio: oratores autem usurpationem frequentem usum vocant.

D., 41, 3, de usurpationibus, 2 (Paulo).

- Usucapión en caso de venta de cosa ajena


Si la cosa que usucapías como comprador me la vendieras a mi sabiendo yo que era ajena, no puedo usucapirla.

Si eam rem, quam pro emptore usucapiebas, scienti mihi alienam esse vendideris, non capiam usu.

D., 41, 4, pro emptore, 2, 17 (Paulo).

- Fin de la usucapión


La usucapio de las cosas -aunque concedida interinamente por otras causas- ha sido establecida, respecto de lo que poseemos creyéndolos nuestro, para que tengan alguna terminación los litigios. Pues lo que alguien, creyéndolo suyo, posee, lo usucape, aunque su creencia fuese falsa. Lo cual, sin embargo, ha de ser interpretado de manera que el error del poseedor que no obste para la usucapión sea un error admisible, como si yo poseo algo por creer equivocadamente que ello fue comprado por mi esclavo o por el de aquel en cuya situación sucedo yo por derecho hereditario; pues la ignorancia de hechos ajenos es error tolerable.

Usucapio rerum, etiam ex aliis causis concessa interim, propter ea, quae nostra existimantes possideremus, constituta est, ut aliquis litium finis esset. Sed id, quod quis, cum suum esse existimaret, possederit, usucapiet, etiamsi falsa fuerit eius existimatio. Quod tamen ita interpretandum est, ut probabilis error possidentis usucapioni non obstet, veluti si ob id aliquid possideam, quod servum meum aut eius, cuius in locum hereditario iure successi, emisse id falta existimem, quia in alieni facti ignorantia tolerabilis error est.

D., 41, 10, pro suo, 5 (Neracio).

- Entrega de la cosa en caso de testamento o estipulación


Si nos es entregada una cosa que se nos debía en virtud de un testamento o de una estipulación, la creencia nuestra (constitutiva de la buena fe) ha de ser referida al momento en que se nos entrega (y no a aquel en que tuvo origen la obligación de entregarla), porque está admitido que también se pueden prometer por estipulación las cosas que no son del promitente.

Si ex testamento vel ex stipulatu res debita nobis tradatur, eius temporis existimationem nostram intuendam, quo traditur, quia concessum est stipulari rem etiam quae promissoris non sit.

D., 41, 3, de usurpationibus, 15, 3 (Paulo).

- La posesión en nombre del amo del esclavo y la intención del esclavo


Dice también Pomponio que respecto de lo que es poseído en nombre del amo de un esclavo, se ha de tener en cuenta la intención del amo más bien que la del esclavo; a no ser que se trate de cosa del peculio, porque entonces se ha de indagar la creencia del esclavo. Y si el esclavo poseyera la cosa de mala fe y el amo la obtuviera (después) de modo que la posea en su propio nombre -por ejemplo, porque ha revocado el peculio al esclavo-, habrá que decir que la causa possesionis es la misma, y por tanto, que no procede a favor de él la usucapión.

Pomponius quoque in his quae nomine domini possideantur, domini potius quam servi voluntatem spectandam sit: quod si peculiari, tunc mentem servi quaerendam. Et si servus mala fide possideat eaque dominus nauctus sit, ut suo nomine possideat, adempto puta peculio, dicendum est, ut eadem causa sit possessionis et ideo usucapio ei non magis porcedat.

D., 41, 4, pro emptore, 2, 12 (Paulo).

- Invalidez de la usucapión a título de legado, donación o dote, si no existe donación, dote o legado


Dice Celso en el libro trigésimocuarto, que yerran los que crean que el que haya obtenido de buena fe la posesión de una cosa la podrá (sin más) usucapir como algo suyo, no importando que la comprase o no, que se le hubiese donado o no, con tal que él creyese que la compró o le fue donada; porque no es válida la usucapión a título de legado, ni de donación, ni de dote, si no existiese donación, dote o legado alguno. Lo mismo se ha establecido respecto del que tiene la cosa creyendo haber pagado por ella la litis aestimatio, pues si realmente no se hubiera sometido a una litis aestimatio no puede usucapir.

Celsus libro trigensimo quarto errare eos ait, qui existimarent, cuius rei quisque bona fide adeptus sit possessionem, pro suo usucapere eum posse nihil referre, emerit nec ne, donatum sit nec ne, si modo emptum vel donatum sibi existimaverit, quia neque pro legato neque pro donato neque pro dote usucapio valeat, si nulla donatio, nulla dos, nullum legatum sit. Idem et in litis aestimatione placet, ut, nisi vere quis litis aestimatione subierit, usucapere non possit.

D., 41, 3. de usurpationibus, 27 (Ulpiano).

- Inexistencia de compra -> inexistencia de usucapión pro emptore


Lo que comúnmente se enseña de que quien cree que compró, y no compró, no puede usucapir pro emptore (como comprador), dice que solamente es verdad si el comprador no tuviera alguna causa justa de su error; pues, si por ejemplo, su esclavo o su procurador, a quien hubiese mandado que comprase la cosa, le hubiera persuadido de que se la compró y así se la hubiese entregado, cierto es que tiene lugar la usucapión.

Quod valgo traditum est eum, qui existimat se quid emisse nec emerit, non posse pro emptore usucapere, hactenus, verum esse ait, si nullam iustam causam eius erroris emptor habeat: nam si forte servus vel procurator, cui emendam rem mandasset, persuaserit ei se emisse atque ita tradiderit, magis esse, ut usucapio sequatur.

D., 41, 4, pro emptore, 11 (Africano).

- Indiferenciación en la concesión de acción reivindicatoria


Pero si alguien hubiere dejado de poseer una cosa cuyo dueño, o el que la tenía hipotecada a su favor, habían sido rechazados por la excepción de treinta o cuarenta años, ordenamos que el mencionado auxilio (la concesión de la acción reivindicatoria, v. el núm. 399) no se preste indistintamente, sino haciendo adecuada indiferenciación, de modo que si verdaderamente hubiere tenido la cosa de buena fe desde el principio pueda utilizar tal auxilio, pero si la obtuvo de mala fe, sea considerado como indigno de él, de manera que si el nuevo poseedor, si realmente fuese el mismo que fue dueño de la cosa en un principio, o el que la tenía hipotecada, y que fue repelido por la fuerza de la mencionada excepción adquiera para sí la ventaja de la tenencia de la cosa.

Quadsi quis eam rem desierit possidere, cuius dominus vel is, qui suppositam eam habebat, exceptione triginta vel quadraginta annorum expulsus est, praedictum auxilium non indiscrete, sed cum moderata divisione ei praestare censemus, ut, si quidem bona fide ab initio eam rem tenuit, simili possit uti praesidio, sin vero mala fide eam adeptus est, indignus eo videatur, ita tamen, ut nous possessor, si quidem ipse rei dominus ad initio fuit vel suppositam eam habebat, et memoratae exceptionis necessitate expulsus est, commodum detentionis sibi adquirat.

C., 7, 39, de praescr. triginta, 8, I (Justiniano).

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Arias Ramos, "Derecho romano", págs. 699 - 703, 923 - 926.

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Artículo redactado por Javier García de Tiedra González, estudiante de Derecho en la Universidad de Cádiz y administrador de Derecho en red.