El derecho de sucesión, tal como se nos presenta en la legislación justinianea y cuyos caracteres generales hemos esbozado, proviene también, como tantas otras instituciones jurídicas romanas, de la fusión del estricto derecho civil con el derecho pretorio; razón por la cual debemos remontarnos a las instituciones que le precedieron.
El sistema de sucesión del antiguo derecho civil se llamaba hereditas; el introducido más tarde, merced a la acción del pretor, bonorum possessio.




